S.O.S.: "Lo primero, felicitar a quienes el pasado sábado llenaron de vida, amor y esperanza la capital de nuestro país, porque aunque sus voces multitudinarias y pacíficas no sean escuchadas por los políticos, la sociedad necesita sentirse respaldada en la defensa de algo tan básico y primordial como es el derecho a la vida. Especialmente la sociedad que no vive engañada por los medios de comunicación que se empeñan en ver una lucha política, en la defensa de los más indefensos.
Ni fue una manifestación de la Iglesia, ni del principal partido de la oposición.
Fue una manifestación social por la vida y contra la aprobación del anteproyecto de ley de plazos del aborto que camina hacia la proliferación de abortos y la irresponsabilidad de las menores de edad. Ni es tan difícil de entender, ni han sido justas las críticas esparcidas.
Como tampoco es justo que en algún medio se haya equiparado el número de manifestantes, que llegaron a decir que no superaba unas cuantas decenas de miles de personas, con los asistentes a la manifestación por la libertad de los dirigentes de la ilegalizada Batasuna en San Sebastián. Así, disminuyendo el número de manifestantes, despreciando su vigor, pueden desatender sin cargo de conciencia a miles de personas que fueron representando a otras muchas más."
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